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Problemas de quien enseña

Cómo lanzar tu academia online sin equipo técnico ni agencia

Lo que de verdad hay que montar para vender un curso propio: dominio, vídeo, cobros e IVA. Qué puedes hacer tú sola y dónde empieza el trabajo técnico real.

Por Equipo LearnSuite · · 7 min de lectura

Imagina a una formadora con un método propio. Lleva años enseñándolo en directo, en talleres presenciales, y tiene el material grabado en el móvil y en carpetas de Drive. Quiere venderlo como curso. Abre un tutorial y a los diez minutos ya está leyendo sobre registros DNS, certificados y pasarelas de pago. Ese es el momento en el que muchos proyectos se quedan en un borrador.

Este artículo desmenuza qué hay que montar de verdad antes de la primera venta, qué parte puedes resolver sin saber programar y qué parte te va a costar tiempo o dinero según la herramienta que elijas.

Las siete decisiones técnicas que nadie te cuenta

Vender un curso propio no es solo subir vídeos. Antes de cobrar el primer euro hay siete decisiones que alguien tiene que tomar y mantener:

  1. Dónde viven los vídeos. Un fichero de varios gigas no se sirve desde una carpeta compartida: necesita un alojamiento que aguante muchas reproducciones a la vez.
  2. Quién puede verlos. Si pagan treinta personas y el enlace se reenvía a trescientas, el negocio es otro. Hay que decidir si proteges el vídeo y hasta dónde.
  3. Cómo se identifica el alumno. Alta, contraseña olvidada, verificación del correo, inicio de sesión con Google. Cada pieza es una puerta por la que se cuelan los fallos.
  4. Cómo cobras. Pasarela de pago, moneda, facturas y reembolsos.
  5. Qué IVA aplicas. Si vendes a particulares de otros países de la Unión Europea, el IVA depende del país del comprador. La Comisión Europea tiene un régimen de ventanilla única para no registrarte en cada Estado: con un solo registro declaras y pagas el IVA de las ventas transfronterizas. Su propia página afirma que reduce la carga administrativa hasta un 95 %.
  6. Con qué marca sales. Tu dominio, tu logo, el remitente de los correos. Una academia que escribe desde una dirección ajena parece un experimento.
  7. Quién contesta cuando algo falla. El alumno que no puede entrar escribe a la hora de la cena, no en horario de oficina.

Siete decisiones, y ninguna tiene que ver con tu método. Si cada una te lleva un fin de semana de tutoriales, son siete fines de semana sin grabar ni una lección.

Por qué contratar una agencia tampoco lo arregla

La salida habitual es pagar a alguien que lo monte. Funciona hasta que quieres cambiar algo. Cambiar el precio de un módulo, añadir una lección, abrir un segundo idioma: cada retoque vuelve a pasar por esa persona, con su agenda y su factura.

El segundo problema es la dependencia. Si el desarrollador desaparece, tienes un sistema que nadie más entiende y que además sigue cobrando comisiones de alojamiento. Y el tercero, el mantenimiento: las dependencias envejecen, los certificados caducan y las pasarelas cambian sus condiciones. Un sitio a medida es una pequeña empresa de software que alguien tiene que dirigir.

Qué mirar en una plataforma si no tienes equipo técnico

Una buena plataforma para quien no programa se reconoce por cinco cosas:

  • El dominio se conecta con dos registros DNS, no con un proyecto. Si para usar tu propio dominio tienes que abrir un ticket o contratar un plan de agencia, anótalo.
  • El vídeo ya viene resuelto: alojamiento, reproductor y alguna forma de protección sin que tú configures nada.
  • El cobro está integrado, con el IVA incluido en el precio mostrado, y los reembolsos se hacen desde el panel.
  • El alta del alumno funciona sola: correo y contraseña, enlace de acceso, recuperación.
  • Puedes cambiar precios, textos y orden de lecciones sin pedir permiso a nadie.

Y una advertencia honesta: ninguna plataforma te quita las tareas de contenido. Grabar, escribir las lecciones, definir el precio y conseguir tráfico siguen siendo tuyos. Lo que debe desaparecer es el trabajo de fontanería.

Cómo queda esto en LearnSuite

Con LearnSuite el planteamiento es que cada academia es un espacio propio con su subdominio, su marca y su catálogo. Lo que hace hoy, según el producto:

  • Dominio propio. Añades tu dominio en el panel (hasta tres por academia), creas un registro CNAME y un registro TXT de verificación, y la plataforma comprueba el DNS y publica el sitio con certificado de seguridad automático. El inicio de sesión con Google se mantiene dentro del dominio de tu academia.
  • Marca. Logo claro y oscuro, colores, fuentes, remitente de correo propio y la opción de ocultar el aviso de la plataforma. Aquí hay una limitación importante: la marca blanca con dominio propio forma parte del plan Institution (desde 697 € al mes con pago anual), no del Professional (297 €). Y no prometo una marca sin ningún rastro en cada pantalla de permisos de servicios de terceros.
  • Vídeo. Los cursos de pago se sirven con enlaces firmados que caducan, con una marca de agua con el nombre y el correo del alumno y un máximo de tres dispositivos. No es una protección forense: es un freno razonable para que compartir la cuenta resulte incómodo. Te lo explico en detalle en vídeo protegido de curso.
  • Cobro y precios. Precio único, curso gratuito o precio por zona, con el IVA incluido y el pago con Stripe. El pedido pagado se convierte en la licencia del alumno. Un curso puede tener una lección de vista previa gratuita.
  • Alta del alumno. Correo y contraseña, Google y enlace mágico sin contraseña, con verificación del correo antes de comprar.

Qué no hace: no te escribe el curso, no te trae alumnos y no sustituye a una asesora fiscal. Y si lo que quieres es un negocio de comunidad con cuota mensual y poco contenido grabado, otras herramientas están más pensadas para eso (más abajo hay comparativas).

Un plan de lanzamiento en cuatro semanas

Un calendario realista para quien parte de cero y trabaja sola:

  • Semana 1: decide el producto mínimo. Un curso, una promesa, entre cinco y ocho lecciones. Define el precio con la guía cómo poner precio a un curso online.
  • Semana 2: graba y sube. Primero las lecciones que más dudas resuelven. Una lección gratis para que el visitante te vea antes de pagar, como cuenta la lección gratis como embudo.
  • Semana 3: configura la tienda. Dominio, marca, precio, impuestos. Haz una compra de prueba completa con tu propia tarjeta y comprueba el correo que recibe el alumno.
  • Semana 4: abre a un grupo pequeño. Diez o veinte personas de tu entorno, con precio de lanzamiento. Anota cada pregunta que te hagan: esa es la lista de lo que falta explicar.

La plataforma ofrece 14 días de prueba con tarjeta, así que puedes recorrer las semanas 2 y 3 antes de pagar la primera cuota.

Qué hace falta para resolverlo

Resumido: una herramienta donde el vídeo, el cobro, el IVA, el alta del alumno y el dominio ya estén resueltos; un precio mensual que sepas cuándo recuperas con las ventas; y un calendario corto que te obligue a lanzar un producto pequeño antes de perfeccionar nada. Para profundizar, mira cómo se monta una academia con tu dominio y tu marca y qué ocurre con los impuestos en IVA europeo para cursos online. Si además vendes en varios países, el precio por región merece una lectura. Los precios y las condiciones de LearnSuite están en la página de precios.

Cómo lo resuelve cada opción del mercado

Con datos de las páginas oficiales de cada plataforma leídas el 15 de octubre de 2026 (los precios cambian, compruébalos antes de decidir). Panorama completo en el mercado de plataformas de cursos online.

  • Teachable. Planes desde 39 dólares al mes con una comisión de venta del 7,5 % en el más bajo, y quitar la marca de Teachable solo desde el plan Growth. Comparativa: LearnSuite frente a Teachable.
  • Kajabi. Desde 179 dólares al mes (143 con pago anual), sin reparto de ingresos y con dominio propio ya en el plan básico. Comparativa: LearnSuite frente a Kajabi.
  • Thinkific. Desde 53 euros al mes en la página leída (39 con pago anual), con dominio propio en todos los planes y marca blanca desde Grow. Comparativa: LearnSuite frente a Thinkific.
  • Skool. Desde 9 dólares al mes con un 10 % de comisión (el plan de 99 dólares baja al 2,9 %); según su centro de ayuda, Skool actúa como comerciante de registro y gestiona el IVA de la UE. Es una herramienta pensada sobre todo para comunidades. Comparativa: LearnSuite frente a Skool.
  • LearnWorlds. Desde 24 al mes con pago anual (moneda no verificada en la página), con dominio propio en todos los planes y marca blanca desde Learning Center. Comparativa: LearnSuite frente a LearnWorlds.

Si tu prioridad es la tarifa más baja, varias de estas opciones salen más baratas que LearnSuite. La diferencia está en qué trae resuelto cada una y en qué parte te toca a ti.

Fuentes

  1. European Commission, One Stop Shop (OSS) for VAT (consultado el 15 de octubre de 2026)
  2. Teachable, Pricing (consultado el 15 de octubre de 2026)
  3. Kajabi, Pricing (consultado el 15 de octubre de 2026)
  4. Thinkific, Pricing (consultado el 15 de octubre de 2026)
  5. Skool, Pricing y Subscriptions FAQ (consultado el 15 de octubre de 2026)
  6. LearnWorlds, Pricing (consultado el 15 de octubre de 2026)

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